Atreverse a inventar la vida

(Marguerite Yourcenar)

CICLO 2016

Atreverse a inventar la vida
(Marguerite Yourcenar)

No se trata de decirle a la gente: “Haced esto”, como tampoco se trata de proponerle: “Pareceos a éste”; se pretende, más bien, acudir a la experiencia vital y a la labor creativa de aquellos seres que pueden servirnos de referencia para pensar y delinear nuestra particular existencia, la singular aventura humana que cada cual de nosotros encarna.

Pues bien, en esta ocasión el problema que quiero plantear para que cada uno lo reflexione, es el de la vida como algo que jamás está definido de manera absoluta, que nunca deja de ofrecer un “principio de posibilidad” y que no tiene porqué estar reducida al paradigma que la sociedad actual le estipula como único. En síntesis, es posible, a la manera de la obra de arte, inventarnos la vida para que se parezca mejor a nuestro deseo, para que se asemeje más a nuestros sueños. Esto, no obstante, reclama una disposición especial: atreverse.

Punto de referencia para plantear este asunto será, en esta oportunidad, la existencia y el pensamiento de Marguerite Yourcenar, la que con sus logros y sus errores, sus conquistas y sus derrotas, nos ayudará a asumir nuestra propia vida como dominio de lo posible.

Carlos Mario González
Profesor de la Universidad Nacional

No se trata de decirle a la gente: “Haced esto”, como tampoco se trata de proponerle: “Pareceos a éste”; se pretende, más bien, acudir a la experiencia vital y a la labor creativa de aquellos seres que pueden servirnos de referencia para pensar y delinear nuestra particular existencia, la singular aventura humana que cada cual de nosotros encarna.

Pues bien, en esta ocasión el problema que quiero plantear para que cada uno lo reflexione, es el de la vida como algo que jamás está definido de manera absoluta, que nunca deja de ofrecer un “principio de posibilidad” y que no tiene porqué estar reducida al paradigma que la sociedad actual le estipula como único. En síntesis, es posible, a la manera de la obra de arte, inventarnos la vida para que se parezca mejor a nuestro deseo, para que se asemeje más a nuestros sueños. Esto, no obstante, reclama una disposición especial: atreverse.

Punto de referencia para plantear este asunto será, en esta oportunidad, la existencia y el pensamiento de Marguerite Yourcenar, la que con sus logros y sus errores, sus conquistas y sus derrotas, nos ayudará a asumir nuestra propia vida como dominio de lo posible.

Carlos Mario González
Profesor de la Universidad Nacional