Un espantoso crimen: ser una mujer apasionada

(Camille Claudel)

CICLO 2017

Un espantoso crimen: ser una mujer apasionada
(Camille Claudel)

Bella, genial, rebelde, transgresora, incomprendida, amante apasionada, abandonada por el hombre que amó y, como colofón, encerrada en un manicomio por un hermano y una familia ultraconservadores y reaccionarios que quisieron así silenciar al miembro díscolo que los avergonzaba: he ahí los ingredientes que han delineado la leyenda romántica que se ha cernido sobre Camille Claudel y que ha obnubilado algo esencial de su historia: su inmensa calidad como artista, como escultora. En esta conferencia les estoy invitando a recuperar la memoria de Camille Claudel, desplegando la reflexión sobre su trágica existencia, pero recuperando su valor como artista, de tal forma que la valoración que hagamos de ella nos la represente más allá de ser la discípula y amante de Auguste Rodin y la hermana loca de Paul Claudel. Camille Claudel, una mujer apasionada, una mujer trágica en su vida, sí, pero también una mujer que talló una obra que por sí misma merece que en nuestros días la recordemos y la tengamos como un referente para elaborar nuestras propias actitudes ante el amor, la vejez, la soledad, la incomunicación humana, el miedo a descubrirnos ante el otro y muchos aspectos más de la vida.

Carlos Mario González Profesor de la Universidad Nacional

Bella, genial, rebelde, transgresora, incomprendida, amante apasionada, abandonada por el hombre que amó y, como colofón, encerrada en un manicomio por un hermano y una familia ultraconservadores y reaccionarios que quisieron así silenciar al miembro díscolo que los avergonzaba: he ahí los ingredientes que han delineado la leyenda romántica que se ha cernido sobre Camille Claudel y que ha obnubilado algo esencial de su historia: su inmensa calidad como artista, como escultora. En esta conferencia les estoy invitando a recuperar la memoria de Camille Claudel, desplegando la reflexión sobre su trágica existencia, pero recuperando su valor como artista, de tal forma que la valoración que hagamos de ella nos la represente más allá de ser la discípula y amante de Auguste Rodin y la hermana loca de Paul Claudel. Camille Claudel, una mujer apasionada, una mujer trágica en su vida, sí, pero también una mujer que talló una obra que por sí misma merece que en nuestros días la recordemos y la tengamos como un referente para elaborar nuestras propias actitudes ante el amor, la vejez, la soledad, la incomunicación humana, el miedo a descubrirnos ante el otro y muchos aspectos más de la vida.

Carlos Mario González Profesor de la Universidad Nacional