En primer lugar, soy escritura

(Katherine Mansfield)

CICLO 2017

En primer lugar, soy escritura
(Katherine Mansfield)

Murió muy joven, demasiado joven, apenas de 34 años, pero fue suficiente para vivir una vida intensa, para hacer una literatura inolvidable. Se integró a esa serie de valientes mujeres (Lou Salomé, Isadora Duncan, Camille Claudel, Marguerite Yourcenar, Milena Jesenska, etc.) que a comienzos del siglo xx reclamaron para sí el más preciado bien humano: la autonomía personal, y que con su particular actitud mucho contribuyeron a desbrozar el camino de la libertad para las mujeres venideras. El amor, la sexualidad, la muerte, el matrimonio, la soledad, la angustia, la enfermedad fueron asuntos cercanos a su vida y a su obra. Como Kafka, como Chejov, como Proust, coetáneos suyos, murió sin querer morir.

Carlos Mario González Profesor de la Universidad Nacional

Murió muy joven, demasiado joven, apenas de treinta y cuatro años, pero fue suficiente para vivir una vida intensa, para hacer una literatura inolvidable. Se integró a esa serie de valientes mujeres (Lou Salomé, Isadora Duncan, Camille Claudel, Marguerite Yourcenar, Milena Jesenska, etc.) que a comienzos del siglo xx reclamaron para sí el más preciado bien humano: la autonomía personal, y que con su particular actitud mucho contribuyeron a desbrozar el camino de la libertad para las mujeres venideras. El amor, la sexualidad, la muerte, el matrimonio, la soledad, la angustia, la enfermedad fueron asuntos cercanos a su vida y a su obra. Como Kafka, como Chejov, como Proust, coetáneos suyos, murió sin querer morir.

Carlos Mario González Profesor de la Universidad Nacional